En un inicio estuvimos 18

Son 34 años de tu presencia que año a año, en rayos de luz, ha extendido el marxismo leninismo entre las masas obreras y el pueblo. Desde 1964, el Ecuador no es el mismo. Somos viva voz de transformaciones y cambios, de lucha y combate denodado por la instauración del socialismo y el comunismo.Una lucha tenaz contra el revisionismo

En la década de los 60, las contradicciones en el interior del viejo Partido Comunista entre marxista leninistas y revisionistas fueron acentuándose. La línea derechista, cuyo exponente principal era Pedro Saad, el Secretario General del Partido, insertó las ideas de conciliación y claudicación del XX Congreso del PCUS, realizado en febrero de 1956. Trataron, por todos los medios de que el Partido asuma lo que la camarilla revisionista de la Unión Soviética proclamó como Línea General del Movimiento Comunista Internacional: las tesis de la transición pacífica al socialismo, la vía parlamentaria, el partido “de todo el pueblo”, la división internacional del trabajo, la coexistencia pacífica con el imperialismo.

En ese ambiente de enconada lucha ideológica y contradicciones en el interior del PCE, se realizó su VII Congreso Nacional en Guayaquil, entre el 9 y 13 de marzo de 1962. Este Congreso se convirtió en el triunfo de las tesis marxista-leninistas sobre las posiciones reformistas y oportunistas de derecha.

La línea revolucionaria, la consigna de la toma del poder por la clase obrera y sus aliados como tarea actual e inmediata y la vía no pacífica para la revolución ecuatoriana fueron aprobadas por aclamación y en medio del alborozo y alegría de los 200 y más delegados concurrentes al histórico VII Congreso Ordinario del Partido.”

Los revisionistas, con Pedro Saad a la cabeza, no se atrevieron a plantear sus puntos de vista al Congreso del Partido. Con gran habilidad se autocriticaron y se comprometieron a corregir sus errores y luchar por la revolución. Esta maniobra descarada de los revisionistas repercutió sobre los congresistas, quienes no se percataron del engaño y permitieron que Saad y otros continuaran en la dirección del Partido gracias a una mínima diferencia de votos.

Después del VII Congreso las divergencias se profundizaron; en torno a los siguientes puntos: sobre la tarea actual de la clase obrera y de sus aliados para la toma del poder político; la vía de la revolución ecuatoriana; el papel del campesinado; si se aplica o nó la línea revolucionaria del VII Congreso. Junto a estas divergencias existían también otras relacionadas con las formas y métodos de lucha en el movimiento de masas y con la aplicación o nó de las normas de organización leninista en la vida del Partido.

Los revisionistas se fueron por el camino de la traición contra la línea y la unidad del Partido y convocaron a un amañado Pleno del Comité Central en mayo de 1963. Con burdas maniobras, chantajes y violentando procedimientos estatutarios disolvieron el Comité Provincial de Pichincha sancionaron con la expulsión a los miembros revolucionarios del Comité Central, dirigentes provinciales de la juventud y las bases.Insurge el Partido Comunista Marxista Leninista.

En mayo de 1963, los comunistas marxista leninistas rompimos con el revisionismo y con paso firme se comenzó la movilización de todos los militantes por el país para construir un nuevo Partido, libre de las ataduras revisionistas, con una Línea Política consecuente con los principios marxista-leninistas, que en su teoría y práctica eran desechados por los dirigentes revisionistas del viejo Partido “Comunista.”

Mientras sucedían estos hechos se impuso la dictadura del 11 de julio de 1963, una dictadura anticomunista. Los forjadores del Partido debieron realizar su trabajo revolucionario en la clandestinidad. En este lapso se acercaron algunos emisarios de la dirigencia revisionista para pedir la “unidad,” pero las cosas estaban muy avanzadas y ya no era posible la unidad con quienes habían renunciado a una posición proletaria. Fue madurando la idea de organizar un Congreso de los marxista-leninistas.

En la ciudad de Guayaquil, en julio de 1964, los marxista-leninistas del Partido se habían reunido para analizar los documentos para el Congreso. Una delación hizo que la casa en la que se hallaban, fuera rodeada por un inmenso cerco policial. Los camaradas escaparon por los techos de las casas vecinas. Se tuvo que postergar unos 15 días la realización del Congreso.

El 1 de agosto del 64, cuando arreciaba la dictadura anticomunista, nuestro Partido insurgía como alternativa para el proletariado. Desde el inicio quisieron aniquilarnos, vanos fueron los esfuerzos del imperialismo y las clases dominantes. No pudieron tomar la fortaleza y menos aún destruirla.

El Congreso se lo organizó en Pascuales, Provincia del Guayas, en la casa de un amigo del Partido. En la tarde y noche del 1 y 2 de agosto de 1964, un puñado de revolucionarios, 18 representantes de las diferentes provincias del país, aprobaron elaborar una Línea Política, una denuncia pública y abierta contra todos los revisionistas para ser entregada a nivel nacional e internacional. Se eligió a la Dirección del Partido.

En medio de duras condiciones de clandestinidad, entre pambiles y guadúas nació el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador, PCMLE, enarbolando la bandera roja de la clase obrera, la bandera de la Comuna de París y la bandera de los Soviets. Son 34 años y el ejemplo de Rafael Larrea, Milton Reyes, Miguel Pozo, Rosita Paredes, Jorge Tinoco, Miguel Campoverde, Kléver Palma, Víctor Alvarado, Carlos Castro, Freddy Arias, David Guevara y demás caídos en combate, aviva y amplía la voz proletaria. Decimos presentes, estamos firmes… y la revolución avanza.

Extractos del Primer Manifiesto que el PCMLE dirigió a la clase obrera y al pueblo

“Estamos firmemente convencidos de la justeza del Marxismo Leninismo y, por eso estamos seguros de que esta doctrina avanzará y vencerá…

…Nosotros, comunistas ecuatorianos, nos declaramos opuestos al revisionismo, contra el cual lucharemos firmemente, fieles al Marxismo-Leninismo, cuya pureza defenderemos y por cuya aplicación práctica a la realidad ecuatoriana trabajaremos con tesón…

…Estamos firmemente convencidos de que los revolucionarios de todos los países, enfrentándose a cualquier obstáculo que surja en el camino sabrán derrotar toda corriente ideológica oportunista y conducir a los pueblos contra el imperialismo y contra todos los reaccionarios para derrotarlos: por el camino luminoso de la revolución…

…La revolución no es sino la lucha de todo un pueblo por derrocar al viejo sistema de explotación del hombre por el hombre y en su reemplazo para implantar un sistema nuevo y más justo que rompa con las viejas relaciones de producción y permita el desarrollo más rápido y caudaloso de las fuerzas productivas en beneficio de toda la sociedad…

…Es sabido, que la violencia es utilizada siempre por las clases dominantes para reprimir a los pueblos y tratar de mantener el régimen de explotación y privilegio, esto obliga a que el pueblo recurra a su propia violencia con la cual es solamente posible aplastar la conjura reaccionaria e implantar el poder revolucionario de la clase obrera y los campesinos, que defienden y luchan por los intereses de todo el pueblo y la Nación…

…Necesitamos de una unidad basada en los principios: de una unidad alrededor de la doctrina del Marxismo Leninismo, de una unidad para hacer la Revolución…

…El proletariado no puede valerse de la misma maquinaria vieja del Estado Burgués, si quiere consolidar su poder y llevar adelante la revolución para instaurar su dominación, el proletariado forzosamente tiene que destruir primeramente todo el aparato estatal reaccionario de la burguesía y reemplazarlo con un nuevo aparato estatal, la Dictadura del Proletariado, la Dictadura Revolucionaria de su propia clase…”

Leave a Comment